La magia de la India
Cuentos
Lavana
Lavana, la impermanencia del tiempo y la eternidad del momento.
En una ciudad al sur de la India aproximadamente doscientos anos atras vivio Lavana, un rey de temperamento compulsivo y algo arrogante decian algunos, otros decian completamente lo contrario, lo describian como un rey compasivo y misericordioso. Algunos confusos explicaban que el rey habia cambiado mucho de un dia para otro, asi como dice el refran de la noche a la manana se pudre una manzana, o bien podriamos decir para ser mas optimistas de la noche a la manana madura una banana.
Señor rey lo busca un hombre que ha venido desde tierras lejanas, dice ser un mago, segun asegura su capacidad es inigualable y desea hablar con usted de inmediato. Le dijo el ministro a Lavana mientras terminaba su almuerzo.
Otro más, estoy cansado de estos magos ineptos, trucos banales e infantiles que intentan sorprenderme, que espere unos dos o tres minutos, hablare con el cuando termine. Unas tres horas espero el mago pacientemente hasta que el rey le dio el antojo de atenderlo. Despues de todo para un mago que son unas horas si puede tener el honor de dirigir su palabra directamente hacia el rey por unos instantes.
- No me venga con esos trucos sencillos de partir una mujer en dos, o de caminar en el aire, o de desaparecer de un baul, lo he visto todo, se arrepentira si me hace perder el tiempo- .
-Apreciado rey, ya no hago cosas como esas, han quedado en el pasado, mis poderes son distintos, precisamente porque los que los aprecian no son los mismos despues de que han sido testigos de ellos. Y en cuanto a su tiempo, no se preocupe que lo respeto con gran estima, sera apenas un momento insignificante.
Muestreme lo que tiene, sera acaso un sombrero de donde saca conejos, un baul de donde sale un elefante, un traje del que saca palomas blancas, espero sea algo original.
No cargo con nada de eso, mis herramientas son sencillas, permitame acerme a usted, y le pido que vea directamente hacia adentro de mis ojos, haga un esfuerzo y dirija su mirada y toda su atencion con precision hacia la mia.
En ese instante desaparecio el mago, el Castillo y todos los que estaban en el, el rey con asombro se dio cuenta de que estaba en medio de un bosque.
Pero que pasa aca!, donde me encuentro, yo Lavana el rey de este reino en medio de un bosque, que sucede.
Una manada de jabalies salvajes se aproxima a gran velocidad sus aullidos y el repique del suelo se siente con violecia, y cuando estos ven al rey lo persiguen como un cazador hambriento a su presa.
Auxilio!, aterrado el rey logra alcanzar una rama de un arbol y se sube escapandose exitosamente de los colmillos de los hambrientos y salvajes jabalies.
Bestias despiadadas, les grita, si almenos supieran quien soy yo! Agarrado con fuerza, no tiene mas opcion que esperar con paciencia hasta que desaparezcan las bestias y que busquen a alguien mas que se ofrezca para saciar su apetito. Mientras tanto unos monos sobre el arbol hacian de las suyas. Monos descarados, como se atreven a lanzarme sus esces sobre mi cabeza, acaso no saben que yo soy el rey de este lugar y ustedes incoherentes animals mis subditos. Ahora que se ha ido la manada de jabalies el rey baja a tierra y sacudiendose la mierda de mono de su cabeza y su cuerpo inicia su marcha para buscar a alguien que le auxilie.
Una mujer con ropas raidas, su piel oscura, y con una canasta rota camina hacia el, al fin, penso, de la canasta emanaba un olor exquisito, podia ver por el vapor que salia de ella que habia comida fresca
Usted venga ayudeme, que estoy perdido y tengo mucha hambre, podria usted compartir conmigo los alimentos que lleva en la canasta porfavor.
Disculpeme senor pero se los llevo a mi padre que ha estado trabajando todo el dia cortando lena en el bosque.
Como se le ocurre negarme alimento, es que usted no sabe que yo soy el rey de este reino, tengo un poder sublime sobre todo lo que habiten en el, y me debe el mayor respeto, inclusive mas que a su propio padre que la ha criado.
Usted rey, con esas ropas desgarradas, el cabello sucio, y esa actitud impertinente, la verdad no le entiendo, y si tiene razon seria indecoroso de mi parte compartir mi alimento con usted ya que pertenezco a las castas mas bajas por lo que mi tacto ha contaminado esta comida y un rey debe de nutrirse del mas sagrado y puro alimento.
Le insisto que no se resista senorita de lo contrario tendre que utilizar las fuerzas de mis soldados en contra de su egoismo de compartir lo que tiene en esa canasta.
Vea senor, le soy sincera si usted de verdad es un rey la unica forma en la cual yo estaria de acuerdo en compartir estos alimentos que he preparado para mi padre es si se casa conmigo, de esta forma el problema de la casta estaria resuelto.
Bueno, casarme con usted, me estoy muriendo de habre creo que han pasado ya dias sin probar ningun bocado, si no tengo ningun remedio estoy de acuerdo. Vamos a hablar con su padre para ver si acepta.
Se adentraron mas aun en el bosque montana arriba buscando al lenador, que les dio la bienvenida, y ante la extrana propuesta de Lavana respondio -Casarse usted, un rey con mi hija seria algo incoherente, pero ante la miseria del hambre hasta yo estaria discupuesto a cualqueir cosa antes que morir de innamicion. Ni siquiera recuerdo quien fue su madre, la he criado porque no tuve remedio y pense que viviria soltera a mi lado porque nadie se interesaria en ella. Pero si tiene tanta hambre, acepto-.
El tiempo paso, como pasa el viento, se llevo las ojas del bosque y la piel suave y tersa dejo de ser tan sueve. La mujer alimentaba a Lavana con los mas exquisitos bocados. Acaso sera cierto que realmente fui un rey poderoso, que mis subditos me respetaban y que gobernaba a mi antojo sobre estas tierras? Oh, era todo un sueno? Dias, meses, anos, no se detiene el reloj y la memoria olvida tanto las cicatrices como los placers del pasado. Se dio cuenta un dia que habia procreado una familia, mas de cincuenta anos habia compartido su hogar con esa mujer de las castas inferiores. Cuatro ninos que crecerian ignorando que en otras circunstancias pudieron convertirse en principes.
Una intense sequia se esparcio en el bosque, los animales morian de una peste extrana que envenenaba su carne y la hacia incomible. Tres de los hijos se habian marchado buscando oportunidades para sobrevivir los duros tiempos, su menor y mas apreciado hijo los acompanaba mientras subian la montana dirigiendose a la proxima aldea.
Debieras marcharte y dejarnos aca a merced de la sequia, nuestro hijo debil no tiene oportunidades de sobrevivir unos dias mas, y yo carezco de la fortaleza para seguir andando por estos montes. Porque no partes y te olvidas de nosotros?
No te preocupes estaremos bien y nos soprepondremos a esta dura prueba, su voz serena tranquilizaba a la mujer, con frases optimistas, aunque en el fondo ella supiera que probablemente eran mentira.
Mira para alla, al otro lado de aquel frondoso arbol preparare un fuego y ustedes tendran alimento, por mi no se preocupen, que nos encontraremos mas adelante. Pero me tienes que prometer una cosa, no te acerques al fuego hasta dentro de unas dos o tres horas, duerman y descansern. Yo estare bien. Despues de alimentarse prosigan la jornada hasta la aldea.
Lavana con las fuerzas que le quedaban preparo la lena, se elevo una gigante e infernal hoguera a la que se lanzo mientras gritaba
-Descansen un rato que la comida estara lista dentro de unas horas-. Con la primera sensacion de fuego que se esparcio hacia sus entranas Lavana se desperto del profundo encantamiento y asombrado pregunto:
Que ha pasado, cuanto rato ha transcurrido.
Unos instantes senor rey, dos o tres minutos, usted callo dormido ante la mirada del mago, pensamos que estaba cansado y no quisimos molestarlo.
El mago donde esta?
Salio del castillo despues de que lo vio dormido hace unos dos o tres minutos.