Google
 
Web Centaurs

La magia de la India



En la India, donde todas las formas de arte están unidas a la religión, el arte de representar el ritmo del universo y la experiencia mística del alma humana, encontró su más alta expresión en la música, la danza y el teatro, como una revelación de miles de años de cultura y civilización.

Según los restos arqueológicos encontrados en el Tíbet, se supone que sus primeros habitantes humanos aparecieron 10.000 años adC. Sin embargo, debido al carácter nómada de las tribus tibetanas, no es hasta hace 2.300 años cuando empiezan a tener una clara presencia en la historia de Asia. Es en aquél punto cuando aparece el rey Nyakhri Tsampo, que instaura una dinastía militar que se expande por la altiplanicie tibetana, entre los reinos de China, India, Nepal, Birmania y Bhután.

El Lama Tsongkhapa inició un renacimiento espiritual del budismo tibetano y creó la escuela Geluk, conocidos también con el nombre de gorros amarillos. Je Rinpoché (lama Tsongkhapa) comenzó tradiciones y fiestas muy importantes en la cultura tibetana como el Monlan Chenmo (Gran Festival de las Oraciones), festividad que se celebró hasta el 1960, cuando los chinos restringieron las actividades religiosas en el Tíbet.

Forma tradicional de pintura para la cara del teatro del sur de la India

Representando a Krishna, uno de los dioses principales de la India que forma parte del mismo espectáculo.

Personaje de la obra del Mahabharatta, llamado Bhima.

En el siglo XV la cantidad de militares disminuyó y la de monjes aumentó. Un discípulo de Je Tsongkhapa, Gendun Drupa, empezó a liderar la nueva escuela; en aquella época se impartieron nuevas doctrinas, se construyeron más monasterios, se compusieron textos nuevos. Tras la muerte de Gendun, un niño fue reconocido como su reencarnación. Cuando éste murió se volvió a encontrar su reencarnación; el niño fue llamado Sönam Gyatso. En 1573 visitó Mongolia y el emperador Alta Khan le dio el título de Dalai (maestro tan extenso como el océano). Sönam, al ser la tercera reencarnación de Gendun, pasó a ser conocido como el Tercer Dalai Lama. El Tíbet se puso bajo la protección de Alta Khan y los Geluk-pa gobernaron.

En el siglo XVII, el quinto Dalai Lama (Lobsang Gyatso el Grande) fue proclamado rey del Tíbet y fundó los palacios de Ganden y Potala. Desmilitarizó totalmente el país y consiguió que el emperador de los manchú, Shun Chih, garantizara la independencia completa del Tíbet. La pacificación y desmilitarización de los mongoles por parte de los tibetanos fue una de las mayores transformaciones de la historia.

El XIII Dalai Lama Thubten Gyatso (1876-1933) inició la modernización del Tíbet; pero al comienzo del siglo XX, el coronel británico Younghusband forzó al gobierno tibetano para que aceptara un tratado comercial con India el cual sólo beneficiaba los intereses británicos. Inglaterra envió tropas al Tíbet con la excusa de una creciente influencia Rusa y el Dalai Lama huyó a Mongolia hasta 1911. En 1906 se estableció un tratado bilateral anglo-chino por el cual el imperio chino adquirió el reconocimiento de su soberanía en el Tíbet a cambio del pago de una gran cantidad de dinero a los británicos, quienes retiraron sus tropas. Un años más tarde, en 1907, Inglaterra y Rusia firmaron un acuerdo de no-injerencia en los asuntos tibetanos. Los chinos habían intentado invadir el Tíbet, mas fueron frenados.

El XIV Dalai Lama Tenzin Gyatso nació en Amdo cerca de China en 1935 y dos años más tarde fue reconocido como la reencarnación del decimotercer Dalai Lama del Tíbet. A causa de la invasión china, tuvo que asumir el poder de su país a los 16 años de edad, el 17 de noviembre de 1950. La República Popular China (RPC) había anunciado que iría a liberar al Tíbet de los invasores extranjeros y reanexionarla a la Tierra Madre un año antes. No obstante, por aquél entonces solamente había seis extranjeros en tierra tibetana. Mao Tse Tung envió 80000 soldados e implantó un programa de mejora de las comunicaciones, también construyó carreteras y aeropuertos con fines militares. La presencia militar y la ocupación era cada vez más represiva.

El 10 de marzo de 1959 surgió una enorme manifestación de forma espontánea en las calles de Lhasa. Los tibetanos, por miedo a que le pasara algo a Su Santidad el Dalai Lama, se sentaron alrededor del Norbulingka, donde éste se encontraba. El Dalai Lama recibió una invitación a un teatro chino con la condición de que fuera sin escolta; últimamente, todos los dirigentes tibetanos que habían aceptado no habían vuelto. Tal fue la petición del pueblo para que el Dalai Lama se fuera, que una noche disfrazado de soldado y sin gafas huyó entre la multitud que rodeaba el palacio y caminó por los Himalayas junto a otros dirigentes hasta llegar a India. Después de su fuga, los chinos aplastaron la manifestación y bombardearon las plazas, matando a más de 200.000 tibetanos. Sin esconder sus deseos de asesinar al Dalai Lama, registraron los cadáveres uno por uno y no lograron encontrar a Su Santidad. Miles de tibetanos siguieron el camino del Dalai Lama y marcharon a India, donde se establecieron. En Dharamsala (en el estado de Himachal Pradesh, al norte) se asentó el gobierno tibetano en el exilio.

Otro de los personasjes que se representa de color negro del Mahabharatta.

Arjuna se prepara para subir un tronco de 12 metros de altura como parte del espectáculo de Theru K Koothu

Como parte de la tradición en el espectáculo las mujeres son representadas solamente por actores hombres, ya que los miembros de esta tradición teatral consideran que las mujeres no deben ser parte de este trabajo escénico.

Desde la ocupación china, 120.000 tibetanos se han visto forzados al exilio y se estima que un millón doscientos mil han muerto.

En una aldea en el remoto tarai -la planicie de Nepal- un área muyafectada por la lepra, dos mil hombres, mujeres y niños se reúnen para mirarel espectáculo de un mago callejero. A todos les gustan los magos, peroninguno sabe todavía que esta vez el mago es un actor, y que una piezateatral sobre el tema de la lepra está a punto de comenzar.

La gente detesta la lepra y la esconde. Si les avisáramos que lo que vana ver es una pieza sobre la lepra, no habría nadie aquí. No quieren hablarni ver nada sobre la lepra. Por ello, a través del personaje de un mago lesinformamos sobre los primeros síntomas de la lepra y aconsejamos a la genteque no los esconda, que se dirija a los puestos de salud para recibir tratamiento.La lepra puede curarse si el enfermo acude a un puesto de salud ytoma el tratamiento completo. Es una enfermedad como cualquier otra.

El mago recorre las calles de la aldea y anuncia sus actos de magia.La audiencia se reúne inmediatamente, a todos les gusta la magia. Inclusolas mujeres, que generalmente no están autorizadas para salir a lugarespúblicos, se ubican entre los espectadores. El mago empieza con trucos sencillos,interactuando con la audiencia. Poco a poco otro personaje se introduceen el espectáculo y así comienza un conflicto dramático. La anécdota estáconstruida alrededor del mago de la calle, pero el mensaje se transmitegradualmente a lo largo de la obra. Hacia el final, el asistente del magoencuentra en sí mismo síntomas de lepra; le avisa al mago y ambos se vanal puesto de salud. El mago se dirige a los espectadores: no oculten laenfermedad, vayan al puesto de salud, no hay magia que pueda curar lalepra, pero la medicina puede.

Termina la obra pero los espectadores no se mueven; se suman a unalarga discusión sobre su situación con relación a la lepra. Ya comprendieronque se trataba de una pieza teatral, y ahora los actores exploran sus reacciones.Créame, entre veinte y treinta personas, luego de cada representación,mostraban las manchas blancas o marrones en su cuerpo -entre otrossíntomas- y querían saber si era o no era lepra. La mayor parte de laaudiencia quería saber más sobre los síntomas y el tratamiento.

Nos ofrecían té y bocados para agradecernos. Se acercaban a nosotrospara preguntarnos si podíamos repetir la obra en una aldea cercana. Seofrecían para preparar todo, incluso nos darían la comida. Y no estabandispuestos a recibir una respuesta negativa. -Relato de Sunil Pokharel,Director del TEATRO AAROHAN.

Arjuna preparándose para subir el tronco para pedirle a su Dios por un arma poderosa capaz de vencer al adversario.

Forma tradicional de pintarse la cara en el teatro del sur de la India.

Descripción

En el idioma de Nepal, aarohan significatrepar, lo cual no es sorprendente en un paísque concentra las montañas más altas delmundo. También significa subir al escenario de un teatro. El Teatrode la Calle Aarohan es un grupo establecido en 1982, aunque susactividades como teatro de la calle recién comenzaron en 1988. Antesde eso, el grupo realizaba representaciones en teatros.

Su primera obra como teatro de la calle fue Aawaj (La Voz), sobrelos problemas de los sordomudos. Durante dos meses se llevó a caboun taller con sordomudos, los actores aprendieron el lenguaje de signosy algunos de los sordomudos fueron incorporados como actores.La primera representación se hizo en Dhulikhel, a 30 kilómetros enlas afueras de Katmandú.

Durante los años siguientes se presentaron otras muchas obras,entre las cuales:

Otras obras incluyen temas como planificación familiar, medioambiente, desarrollo comunitario, salud y saneamiento, lepra, pobreza,conservación de los bosques, agua potable, SIDA, educación y derechoshumanos. Las obras sobre la corrupción y los temas políticos tienenmás éxito en las ciudades, mientras que en las aldeas son más apreciadaslas obras sobre el medio ambiente y la lepra. Por lo general, lasrepresentaciones se hacen frente a grupos muy grandes, de 2.500 a3.000 personas en las ciudades, de 600 a 1.200 en aldeas de las montañas,y de 1.000 a 2.000 en el tarai (la planicie).

Aarohan se ha presentado en más de 55 de los 75 distritos deNepal. El grupo teatral ha tenido una mayor actividad en ciertosdistritos como Dhanusha (en la zona meridional del tarai), Katmandú(ciudad capital), Sunsari (en el este de Nepal), Jumla (distrito en elextremo oeste del país) y Kaski (distrito en el oeste).




Inicio | Historia | Entrevista | Cuentos | Galería | Danzas


Contáctenos: Fernando Fernández